Sesiones por videollamada, mismo enfoque y rigor clínico que en consulta presencial.
Reservas tú mismo en el calendario online, o si ya hemos estado en contacto, la agendo yo directamente.
Por email o WhatsApp, antes de la sesión. No necesitas instalar nada.
Desde el móvil, tablet u ordenador, en un espacio privado de tu elección.
El metaanálisis más amplio hasta la fecha, publicado en 2024 en la revista médica CMAJ, revisó 54 ensayos clínicos aleatorizados con más de 5.400 pacientes: la diferencia de eficacia entre terapia guiada por terapeuta a distancia y presencial fue mínima o inexistente, de forma consistente en ansiedad, depresión, insomnio y otros motivos de consulta.
Zandieh et al., 2024, CMAJ · Carlbring et al., 2018, Cognitive Behaviour Therapy
El formato sí importa en un grupo concreto de casos: crisis agudas, riesgo elevado o cuadros que requieren valoración presencial. Si tu situación entra en alguno de estos supuestos, te lo diré con honestidad en la primera sesión — la terapia online no sustituye una evaluación presencial cuando esta es necesaria.
Una sesión de terapia sexual es una conversación. En ella entendemos qué está manteniendo la dificultad, qué has intentado hasta ahora y qué quieres que cambie. No hay contacto físico ni nada que hacer delante de la cámara, igual que no lo hay en consulta presencial.
Lo que cambia tu vida sexual ocurre entre sesiones, en tu casa y a tu ritmo. Por eso la videollamada no resta nada: el trabajo se hace en el mismo sitio en el que se haría viniendo a Málaga.
De cada sesión sales con recomendaciones de prácticas concretas, pensadas para tu caso y con límites graduales. No son deberes ni pruebas que superar: son ocasiones para vivir la intimidad de otra manera. En la siguiente sesión revisamos cómo ha ido y ajustamos.
Lo habitual es vernos cada dos semanas, para que tengas tiempo de practicar entre una sesión y otra.
Podéis conectaros juntos desde casa o cada uno desde donde esté, si vivís en ciudades distintas o vuestros horarios no coinciden. Muchas parejas encuentran más fácil hablar de su vida sexual desde su propio sofá que en una consulta.
Atiendo por videollamada a personas de cualquier punto de España y también de otros países: muchas de las consultas online me llegan desde Latinoamérica. El precio y el enfoque son los mismos que en consulta presencial.
Miércoles y viernes atiendo solo online; los lunes, en ambas modalidades. Puedes reservar tú mismo en el calendario, con al menos un día de antelación. Si vives fuera de España, escríbeme antes para cuadrar la diferencia horaria.
Sí, para la mayoría de disfunciones sexuales de origen psicológico. El metaanálisis de Zandieh et al. (2024, CMAJ) —54 ensayos clínicos, más de 5.400 pacientes— encontró una diferencia mínima o nula entre terapia guiada por terapeuta a distancia y presencial.
Nada especial. Basta con un móvil, tablet u ordenador con cámara y conexión a internet. No hace falta instalar ninguna aplicación: recibirás un enlace directo por email o WhatsApp antes de la sesión y accedes con un solo clic desde el navegador.
Sí. Uso plataformas de videollamada cifradas y sigo el mismo secreto profesional que en consulta presencial. Lo único que te pido es buscar un espacio privado y con buena conexión durante la sesión, igual que harías para cualquier otra llamada personal.
Depende del país por temas de horario y, en algunos casos, de regulación sanitaria — pero en la mayoría de casos de la Unión Europea y Latinoamérica no hay problema. Escríbeme antes de reservar y te confirmo si es posible en tu situación concreta.
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